La historia del cine en
Colombia inicia en 1897 cuando se registra
la llegada del cinematógrafo al país. Solo dos años antes,
el aparato de los Hermanos Lumière habría hecho su
legendaria aparición pública en París
y con la reciente euforia ocasionada alrededor del mundo por la aparición del
invento, muchos camarógrafos extranjeros se volcaron con sus cámaras en busca de
nuevos paisajes por descubrir, de esta forma se conoce que algunos incursionaron
en territorio colombiano aquel año donde se realizaron exhibiciones inicialmente
en Colón, que por entonces
pertenecía a Colombia; de allí pasó a Barranquilla, luego a Bucaramanga para llegar más tarde a la capital Bogotá donde en agosto de ese mismo
año fue presentado en sociedad en el Teatro Municipal, que estaba localizado en
la carrera 8 y fue posteriormente demolido
Poco después de la
introducción del cine al país se desata la Guerra de los Mil Días por lo que
las primeras producciones tienen que esperar hasta el fin del conflicto civil
para salir a la luz, en un principio las producciones cinematográficas del país
se limitaban a capturar paisajes y momentos de la vida nacional y la exhibición
de películas extranjeras era dominada por los Hermanos
Di Doménico propietarios del Salón
Olympia de Bogotá, quienes también producirían la primera película
documental "El drama del quince de Octubre" que narra el asesinato del general
Rafael Uribe
Uribe desatando una gran polémica.
Durante los primeros años
los realizadores de cine se dedicaban a hacer filmaciones de paisajes y
reportajes noticiosos para su exhibición pública y solo hasta 1922, aparece el primer largometraje de ficción llamado
"María"
(de la cual hoy no existen copias) dirigida por Máximo
Calvo Olmedo un inmigrante español que trabajaba como distribuidor de cine en
Panamá y fue contratado para viajar
a Cali donde realizaría el filme basado en
la novela homónima de Jorge Isaacs.[6]
Otro de los pioneros del
cine en Colombia fue Arturo Acevedo Vallarino un productor
y director de teatro antioqueño que vivía de hacer obras de teatro
en Bogotá, ante la crisis que se
desató en esta actividad por la llegada del cine, Acevedo decidió fundar la
compañía Acevedo e Hijos[7]
casa productora de mayor duración y continuidad dentro de la historia del cine
colombiano con 23 años de existencia (1923 a 1946) siendo la única que
sobreviviría a la crisis de los años 1930, dicha productora realizaría un primer
largometraje en 1924 llamado "La tragedia
del silencio" dirigido por el propio Arturo Acevedo quien en 1928 realizaría un segundo largometraje que es uno de los
pocos que han sobrevivido dentro de los primeros años de la cinematografía en el
país hasta nuestros días titulado Bajo el cielo antioqueño, el
cual se realizó más como un capricho de la clase burguesa de la época, financiada por el magnate
Gonzalo Mejía, que
como una realización con pretensiones comerciales o artísticas aunque alcanzó
una importante e inesperada aceptación del público; sin embargo el filme
reflejaba el carácter de la época el cual venía presentado determinadas
características comunes no solo en el cine sino en las demás artes a las cuales
se les acusaba de presentar cierta despreocupación o evasión de la dura realidad
por la que estaba atravesando el país que se recuperaba de devastadoras guerras civiles y de la
pérdida del Canal
de Panamá; en contraste a esto, las artes en general se preocupaban
principalmente de tres aspectos algo superficiales: el paisajismo, el
folclorismo y el nacionalismo, con algunas excepciones sobre todo en la literatura pero que no eran ajenas
al cine a excepción de algunas películas como Garras de oro (1926) que abordaba el polémico
tema de la separación de Panamá de
Colombia en 1914 criticando el papel de
Estados Unidos en la toma.

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